Hoy fue uno de esos dias, si, uno de esos dias complicados en los que tienes que hacer cosas que no hubieras querido hacer pero que tienes que hacerlas de todas maneras porque es el bienestar y la salud de un hijo lo que esta en juego.
Pues si, hoy tuve que llevar a mi hija al hospital con las amigdalas super inflamadas ya que por segunda vez en menos de 3 semanas le da una amigdalitis y siendo hijo de medico y habiendo sufrido de las amigdalas en mi niñez se exactamente lo mal que se siente uno y los riesgos que se corren cuando no se toman las medidas necesarias para controlar la enfermedad y aun mas cuando esta amenaza en convertirse en cronica.
A pesar de que sabia que iba a ser una larga espera nunca imagine que iba a ver a mi hija pasar por todas las cosas por las que paso hoy.
Al llegar, por supuesto le hicieron el triaje de rigor y luego la pasaron al cuartico donde el medico la iba a examinar, al llegar el medico la comenzo a examinar y despues de verle bien las amigdalas y diagnosticar que tenia una faringitis entonces decidio que tenia que pedir que le hicieran un CAT SCAN (o TAC por sus siglas en español) del cuello para despistar que hubiera un absceso detras de la amigdala derecha ya que de existir tendrian que operar de inmediato para drenar el pus y poder acabar con el problema. Inmediatamente le tomaron muestras de sangre para analisis y le cogieron una vena para ponerle una solucion intravenosa.
Luego de algunos minutos la pasaron a la sala donde le practicaron el CAT SCAN el cual gracias a Dios dio un resultado negativo, aunque ya se habia determinado que lo que tenia era una infeccion y entonces aprovecharon la solucion intravenosa para sumistrarle un antiinflamatorio y antibioticos por via intravenosa para comenzar formalmente con el tratamiento.
La visita al medico termino con un tratamiento a base de antibioticos por via oral por 10 dias y una referencia al medico especialista o sea el ORL (otorrinolaringologo) lastima que estoy tan lejos de casa porque el mejor medico Otorrino que conozco y que ademas es mi Padre
no tiene licencia para ejercer medicina en los EEUU dejandome en manos de los matasanos del Sur de la Florida, sin embargo tengo que decir que por primera vez desde que vivo en este pais me senti tratado como merece cualquier persona que asista al medico en cualquier parte del mundo, con cortesia, con responsabilidad y por sobre todas las cosas con mucha etica profesional y con el interes de sanarte y no como un numero mas.